¿Cómo la meditación transforma tu vida?


"La meditación es la capacidad de observar la danza de tus pensamientos."

Si te encontrara en un banco en la playa y te preguntara si estás tranquil@. ¿Cuál sería tu respuesta?

No porque haya ausencia de movimiento físico , hay ausencia en el continuo de tu mente.

Yo siempre he sido una apasionada de la mente, será porque de pequeña me venían imágenes de que todo se podía conseguir con la mente….

Y es que la mente estaba mía era muy inquieta ( sigue siéndolo) siempre ha buscado los por qué a todo ( es la fase que se da en la infancia y que a algunos se nos queda por defecto pegada). Un día me di cuenta de que vivía en mi mente mucho tiempo. Y es que yo no paraba de pensar...... Me pasaba el día pensando, miraba algo y mi mente volaba, y si no había algo a la vista ya se encargaba mi mente de traérmelo .

Pensaba y pensaba y en tanto pensar me surgió la pregunta de… por qué hoy estoy de buen humor y ayer no, si mis condiciones no han cambiado. Eso hizo que mi mente hambrienta por saber, empezara su investigación.

Así que empecé a observarla, como si tuviera que describir lo que hacía para poder averiguar sus movimientos y para determinar si esos movimientos, condicionaban mi estado de ánimo.

Es como mirar una pantalla de televisión y darte cuenta de los saltos que hace…. Así es como comencé a comprender los automatismos que se daban en mí y qué reacciones emergían de forma totalmente espontánea ante diversos estímulos.

Podían ser pensamientos o ideas, emociones o hábitos que ya venían acompañados de sensaciones fisiológicas.

Al principio empecé mi investigación mirando dentro de mi mente. Es decir, Cuando se me ocurría una idea, como por ejemplo buscar unas gafas de sol ;y ver que a los 2 minutos me teletransportaba a una isla o a la orilla de la playa. Es alucinante lo movimientos tan rápidos que hace la mente, y es que no nos damos cuenta. Porque desde que te viene a la mente unas gafas hasta acabar tumbada en la playa al menos hay 20 movimientos. Ahí fue cuando descubrí lo que decían los monjes budistas acerca del continuo mental de pensamiento.

No sólo me limitaba a estar atenta a mis ocurrencias mentales, sino que también hacía otro ejercicio. Cuando ya podía dejar mi mente en calma, salía en ese estado de meditación activa a algún lugar y observaba dónde se iba mi atención y qué respuesta aparecía en mí. Por ejemplo; si iba caminado y alguien caminaba cerca de mí, tenía la tendencia de aumentar mi ritmo o disminuirlo, porque caminar al mismo ritmo que un desconocido me generaba una sensación extraña… Y esto me resultó muy curioso! ¿De dónde vendrá esta conducta?

Así empecé a observarlo todo....

Cómo se relacionaba la gente,

cómo se iniciaba una discusión en la cola del supermercado,

cómo las personas caminaban por la calle, y qué sensaciones emergían en mí, cuando todo eso sucedía siendo una mera observadora.

Me di cuenta de que sentía muchas cosas pero que ninguna de ellas me pertenecían, simplemente eran como “respuestas reflejas” que se daban y yo las percibía. Solo, que en estas ocasiones no me arrastraban porque yo había decidido observarlas tal cual son, es decir sin intervenir en ellas. No quería sesgar mi investigación. :D

Empecé a sentirme diferente y a relacionarme de forma totalmente distinta con el mundo y con los demás. Incluso me reía de lo absurdo de muchos encuentros que se dan en el día a día. Y cada vez me fui sintiendo más libre, más plena, y más consciente de mí misma.

Esto me empezó a traer unos estados nuevos que desconocía, me sentía en paz, serena y tranquila. Tenía mucha mayor claridad y mi creatividad se disparó…..Digamos que todo el ruido que tenía anteriormente, ese pensar y divagar… se había concentrado en la capacidad creadora. Supongo que el asociar las cosas han desarrollado y potenciado esta función mental.

Era más consciente de mis conversaciones con las personas, porque las escuchaba. Antes creía que lo hacía, pero para nada…. Mi presencia era de un 20%.

Empecé a sentir lo que me expresaban, a ver y percibir cosas que antes no veía, ni percibía ni sentía como partes de mi cuerpo...., y todo porque mi atención estaba allí, Enfocada.

Digamos que mis recursos mentales estaban al 100% en vez de a un 20%. Mi mente captaba la información que se transmitía en la mirada, en los gestos, en el lenguaje, en la entonación…. Sentirme tan presente, me hacía sentir y me hace sentir que realmente estoy, y estoy viva. No quiero decir que antes estuviera muerta, pero jamás pensé que podía experimentar tanto a través de mis sentidos.

¿Y sabes por qué?

"Porque NADIE me había dicho nunca que eso existía, ni que tenía esa potencialidad dentro de mi, al igual que está dentro de ti y como lo desconocía, ni siquiera estaba en mi mente como una meta a alcanzar. Surgió de forma espontánea y natural."

Y eso esta es la razón por la que nos quedamos en el punto en el que estamos. Creemos que estando donde estamos estamos "bien" por la sencilla razón de que no conocemos algo mejor, ni contemplamos la posibilidad de que esté a nuestro alcance.

Eso es lo que los budistas llaman pasar de un "estado de miseria"a un "estado de plenitud ".

Es como si cada momento no quisieras perdértelo por nada del mundo. Todos tus sentidos se acentúan y eso hace que te sientas más vivo que nunca. Ya no necesitas ir en busca de grandes dosis de adrenalina para alcanzar este estado, solo necesitas dedicarle atención a tus sentidos… y ellos te traerán esa experiencia.

"Y eso es lo que quiero para ti".

Que te sientas, que aprendas a controlar tu mente y que le des espacio a tus sentidos.

Hazte estas preguntas, quizás te ayuden a tomar consciencia del nivel de presencia en tu vida….

¿Sabes qué pierna introduces primero en el pantalón cuando te vistes?

¿Con qué frecuencia estás en un lugar sin que tu mente esté en otro lugar?

¿Le prestas atención a cómo masticas la comida antes de tragarla?¿Eres capaz de identificar los distintos sabores? O engulles sin más…

¿Eres consciente de tu ritmo al caminar? Si caminas rápido cuando no tienes prisa….o si caminas a un ritmo tranquilo.

¿Le prestas atención a la sensación de enrollarte en la toalla al salir de la ducha?

¿Sabes por qué lado del cuerpo empiezas a enjabonarte?

Si quieres entrenar esta capacidad puedes subscribirte a mi lista AQUÍ .

#atenciónplena #mindfulness #serenidad #plenitud #budismo

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Cristina Ballenilla Reina 

Tlf: 651 043 319

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