Soledad Crónica


Soledad en términos sociales significa estar solo sin acompañamiento de una persona u otro ser vivo. La soledad puede tener origen en diferentes causas, como la propia elección del individuo, el aislamiento impuesto por un determinado sector de la sociedad, una enfermedad contagiosa o hábitos socialmente distraídos.

Llevar una vida tranquila y solitaria, es una forma de alcanzar la excelencia y la plenitud del Ser.

En la sociedad en la que vivimos la soledad está mal vista y mal entendida. La soledad es un encuentro con uno mismo, es el único lugar donde una persona puede conocerse, entenderse y descubrirse.

Sin embargo para la mayoría de las personas es una gran fuente de sufrimiento. Y es que nadie nos ha enseñado a descubrirnos y a ocuparla. Siempre ha estado socialmente mal visto el hecho de estar solo.

Quien no ha juzgado a un niñ@ solitario en el colegio, llamándolo “raro”. Es cierto que somos seres sociales y que para nuestra evolución es necesario estar en contacto con los demás. A través de las relaciones sociales crecemos, pero este crecimiento difícilmente sea sano si uno no crece en su soledad al mismo tiempo.

¿Qué sentido tiene estar en uno mismo y necesitar escapar continuamente? Esta es la mayor fuente de sufrimiento del ser. Y muchos de los desórdenes afectivos que padecemos nacen de esta ausencia. Una ausencia de sentirnos en paz con nosotros mismos y de cultivarnos por dentro. No hay un lugar en el mundo distinto a la soledad que nos haga sentirnos plenos y felices.

Actualmente disponemos de muchos medios de comunicación entre nosotros y los índices de soledad han aumentado considerablemente. Cada vez las personas se sienten más desconectadas, a pesar de estar continuamente interactuando por diversas vías.

Existe una “falsa ilusión de conexión” entre las personas. Una ilusión que trae dolor, que trae dependencias emocionales. Hay muchas personas dispuestas a renunciar a su felicidad y dignidad por no estar en soledad.

¿Por qué tanto miedo a la soledad cuando en ella encontraremos la plenitud y paz? Cuando en ella encontraremos todo lo que necesitamos, cuando encontraremos todo lo que anhelamos… Hacemos cosas disparatadas para evitarla, creyendo que estas acciones nos traerán alegría, compañía, amor… Cayendo en una la ilusión cuyo despertar es un vacío enorme, el cual conocemos por soledad crónica. Incluso enfermamos por ella, porque a través de la enfermedad encontramos la forma que alguien nos atienda, encontramos la forma de sentirnos “alguien” para alguien.

La soledad crónica es un estado, es una percepción y el no haber habitado la soledad, hace que ese estado se haga permanente. Las personas mueren por sentirse solas y es que es triste cuando nunca antes te habías ocupado de ella, de ahí que las relaciones sean tan superficiales. De ahí que las personas, a pesar de tener más medios de interacción que antes, se sientan más solas y abandonadas que nunca.

Abandonar la soledad es abandonarse a uno mismo. Nadie te abandona si no lo has hecho antes tu primero. Por eso es importante reconectarse con la soledad, con ese espacio… Para que cuando uno no lo elija, no tenga que huir de allí. Sino que pueda sentir que está en casa.

Nunca es tarde para empezar a dedicarle atención a la soledad, y no me refiero a estar solo y ocupado. Eso es otro escape, otra huida, otro rellenar el vacío inhabitado. Me refiero a estar en ese espacio y descubrir que ahí se encuentra el único tesoro que es digno de ser compartido.

Reconcíliate con tu soledad y alcanzarás la Excelencia.


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Cristina Ballenilla Reina 

Tlf: 651 043 319

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