NO te deshagas de la IRA o la RABIA, TRANSFÓRMALAS.


Debido a la educación recibida nos han enseñado que la ira o la rabia son “negativas”. En realidad no es del todo así. Depende de qué utilidad les des a ambas. Son potentes motores de energía, cuando estamos bajo esos estados nuestro organismo responde con una activación y el procesamiento de información que hacemos del entorno hace que se incremente o disminuya. Esta energía se manifiesta física y emocionalmente en nosotros. Éstas son respuestas que la mayoría de las veces nos sirven para modificar algo, nos anuncian que hay un desajuste y que hay algo que cambiar. ¿Qué hacer bajo estos estados? En primer lugar dejar de pensar que son negativos. Sentirlos, ver cómo se encuentra uno mismo sintiendo ira o rabia, disfrutarlo. Si fuéramos objetivos, los mecanismos fisiológicos que se dan el organismo humano no difieren de aquellos que se manifiestan cuando hacemos deporte. La única diferencia es el ambiente y la atribución que hacemos en la búsqueda de las causas que expliquen sentir ese estado. ¿Por qué cuando corremos y estamos acelerados no sentimos rabia? Si el corazón late más deprisa, si la respiración está acelerada y nuestros rasgos faciales manifiestan sufrimiento….. Pensadlo. Es una respuesta humana totalmente adaptativa que nos sirve para defender nuestra integridad como personas. Cuando estamos bajo el estado de ira o rabia nuestra mente comienza a enlazar y traer a la consciencia muchos sucesos anteriores que incrementan este estado. Es el mismo mecanismo que utiliza el miedo. Es una activación para la preparación de algo…. Si la intentamos reprimir estaremos negando una parte de nosotros mismos y ésta se encapsulará y se somatizará en el cuerpo. Si la sentimos sin rechazarla y entendemos que nos sirve como motor de acción podremos hacer GRANDES cosas. La mayoría de los cambios que se han producido en la sociedad han sido GRACIAS a esta fuente de energía, a este motor. De ahí la importancia de identificarla y transformarla para así sacarle el máximo provecho. Muchas veces las respuestas de ira o rabia que se apoderan de nosotros no son acordes a la situación externa. Respondemos de una manera desajustada y eso se debe a que está tan reprimida que al final se escapa. Filtramos la información, no escuchamos, hacemos interpretaciones erróneas…. A lo largo de nuestra vida pasamos por un millón de situaciones que generan este estado en nosotros, por lo que preguntarse de dónde viene es como intentar descubrir algo en lo que tardaríamos años…… Si la hemos sentido es porque en esos momentos nos sirvió para adaptarnos al medio, para defender nuestra integridad. Habría que preguntarse ¿qué me está dando la Ira o Rabia? Qué estoy atrayendo hacia mi vida, hacia mis relaciones, hacia mi trabajo, hacia mi… Existen millones de motivos que justifican sentirla; guerra, hambre, catástrofes, injusticias…….Y no eres más bueno o más malo por sentirla, sólo más humano. Hacer deporte, meditar alimentarse de forma saludable… son estrategias muy buenas, pero para equilibrarla no para que desaparezca. ¿Por qué querer eliminar algo que nos ayuda a mantenernos vivos y que sirve para CREAR cambios? Úsala, hazte amiga de tu rabia porque probablemente sea el motor más potente para traer cambios en tu vida. Las grandes empresas o personas que han creado nuevas visiones, formas de funcionar han usado su rabia. Son personas que no estaban conformes con lo que había en el sistema actual y veían la necesidad de un cambio, ofreciendo así un cambio a los demás. No te deshagas de esa energía tan bonita, siente tu ira, hazte amiga de ella, en definitiva SIÉNTETE, y se TRANSFORMARÁ.


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Cristina Ballenilla Reina 

Tlf: 651 043 319

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